jueves, 23 de mayo de 2013


 
 
Listerine está presente en más de 60 países de todo el mundo. La fórmula de aceites esenciales que elimina los gérmenes causantes de la placa y la gingivitis, ha convertido a Listerine en un elixir líder en todo el mundo. Sus beneficios como colutorio antiséptico forman parte de la rutina de higiene diaria de millones de personas, ayudándoles a conseguir una boca más sana.
 
 
                               
 
 
 
El año que comienza a escribirse la historia de Listerine es en 1879, cuando el Doctor Joseph Lawrence descubre la fórmula original de este antiséptico inocuo y eficaz para intervenciones quirúrgicas. Listerine se utiliza para reducir el número de infecciones en quirófano.
En pocos años, en 1895, el Dr. Lambert amplió la venta de Listerine al ámbito odontológico como antiséptico oral. En 1900, gracias a su popularidad, dejó de comercializarse únicamente para dentistas y comenzó a venderse directamente a los consumidores.
Listerine es el primer enjuague bucal que obtiene la aprobación de AMERICAN DENTAL ASSOCIATION como fórmula de uso preventivo para el cuidado de la boca.
 
 
 Cepillarse los dientes y usar hilo dental sólo limpia una cuarta parte de la boca. Para lograr una limpieza bucal completa, sólo una fórmula más líquida como la de LISTERINE es capaz de alcanzar el 100% de la boca, eliminando hasta un 56% más de placa, que sólo con el cepillado. De esta manera tendrás una boca más limpia y sana.
 

1. CEPILLADO

 

2. LIMPIEZA INTERDENTAL CON HILO Y CEPILLOS ESPECIALES

 
 
3. VISITA AL DENTISTA
 
 


 

 
4. USO DE ENJUAGUE BUCAL